FUTBOL Madrid y Barça desprecian al Atlético y …

by


Tras la primera jornada de la segunda vuelta, el Atlético suma 47, pero tiene dos partidos colgados. Eso permite hacer una proyección de 100 puntos para el final del campeonato. Es verdad que no hay por qué contárselos como ganados, pero tampoco es descabellado si pensamos que de 18 ha ganado 15. El récord de LaLiga de 100 puntos es logro compartido por el Barça de Guardiola y el Madrid de Mourinho, que contaban para ello con Messi y Cristiano, de cada uno de los cuales se puede decir que ponía con sus goles una quincena de puntos extra. El Atlético no tiene ningún jugador así, y sin embargo está puntuando a ese ritmo de récord. Impresiona.

Mantiene la firmeza atrás, marca de Simeone, pero ha mejorado mucho el ataque. La gran y cara incorporación en este sentido fue João Félix, pero todavía está por terminar de integrarse, así que las bazas firmes en esa transformación del equipo, mucho más peligroso arriba, han sido Luis Suárez y Llorente, descartes del Barça y el Madrid, llegados al Atlético a buen precio, sobre todo el primero. Simeone ha acomodado el equipo para ‘alimentarle más arriba’, como él mismo explicó. Y a Llorente le ha descubierto una nueva función, sacándole del medio centro, donde sufría su impaciente vigorexia, para dar alas a su velocidad y a su sentido de la penetración y el gol.

Un amigo sabio y atlético me decía el domingo: “Nos los han dado porque no nos tienen en cuenta”. Me hizo pensar que es así. Madrid y Barça sólo piensan recíprocamente el uno en el otro, no piensan que el Atlético juegue en su mundo, y no terminan de aprenderlo, después de que les haya quitado una Liga (aquella ya con Villa, descarte del Barça, por cierto) y de que le haya atragantado al Madrid dos finales de Champions. Ahora, Luis Suárez y Llorente mediante, les tiene a 7 y a 10 puntos de distancia, y con un partido más que jugar que ellos. Griezmann no llegó a comer en la mesa de Cristiano y Messi, pero el Atleti sí come en la del Madrid y el Barça.



Source link

Deja un comentario