Osasuna 0 – Real Madrid 0 | No pasa nada en el Madrid

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El guion conocido, terriblemente previsible, aleja al Madrid de la solvencia imprescindible para recorrer con éxito el camino liguero. Se volvió a dejar dos puntos, botín siempre importante, pero peor fue de nuevo la sensación de impotencia ofensiva cuando un rival defiende con orden y replegado. La seriedad de Osasuna con su 1-4-5-1 (o 1-4-1-4-1) celebró la inoperancia blanca y le hizo vivir un partido cómodo que puso de manifiesto el intelecto táctico de Arrasate, a veces tratado injustamente. Al Madrid le faltó de todo en todo momento. No supo hilvanar juego por dentro y tampoco buscó crear ventajas numéricas en los costados. Los cambios de lado a lado de Modric y Kroos y la voluntad no premiada de Mendy, casi el único futbolista que no pide el balón al pie, resultaron las únicas preocupaciones visibles para Osasuna. La posición interior de Hazard, que a lo único que ayudó fue a provocar la duda de Oier, se quedó en nada porque sus recepciones eran muy predecibles. Tampoco Benzema estuvo muy lúcido, venido a menos en los últimos encuentros. Y Asensio apareció a cuentagotas, como casi siempre, apartado de su última utilidad en el costado izquierdo.

Desde esa esterilidad, el Madrid fue incapaz de encontrar el modo de vencer a Osasuna. La prosa vacía de su posesión nunca hizo cosquillas a un adversario muy junto y cerrado —48 metros de posición media—, que no renunció a salir al contraataque a través de las figuras de Rubén García y Calleri. Al Madrid se le atragantó la noche una vez más y cayó en la trampa de acudir a los centros laterales (27) como recurso fácil. Ahí Osasuna se maneja como pocos. Lo que parecía imposible era que el conjunto blanco empeorara con el paso de los minutos, pero lo hizo por los cambios de Zidane. Valverde se encerró, Isco no contribuyó en nada y Mariano entró y no tuvo surtidores en otro fiasco del Madrid. Apenas sucedieron cosas en un compromiso que constató su falta de juicio ofensivo. Durante un tiempo se discutió sobre su pegada, pero ahora el problema es otro y mucho más grave. El gol le queda muy lejos porque no tiene ocasiones. Es la realidad del Madrid.

Mendy, abierto

Las apariciones del lateral francés tras cambios de orientación fueron las únicas señales positivas en ataque. No terminó bien las jugadas, pero su empeño resultó incuestionable.

Embudo interior

Hazard, Benzema, Casemiro y Valverde están por delante del balón, pero el atasco es relevante porque nadie se mueve del todo.



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